Problemas de conducta en niños y adolescentes

Daniela Papetti psicóloga-psicoterapeuta infantil y adolescente
Reus (Tarragona) – Telf. 686 67 24 62

Los denominados problemas de conducta se están convirtiendo en una fuente de preocupación para las familias, la escuela y la sociedad en general. Aparecen cuando los niños o adolescentes tienen que cumplir ciertas normas y someterse a un cierto grado de disciplina que les suponga no conseguir una satisfacción inmediata.

Algunas conductas de oposición son, en determinados momentos, importantes para el desarrollo y la formación de la propia identidad y la adquisición de habilidades de autocontrol y desarrollo personal. Sin embargo, hay niños y niñas en los que la frecuencia y la intensidad de sus emociones están claramente por encima de lo que podría considerarse normal para su edad o grupo de referencia.

La mayor parte de los problemas de conducta que muestran los niños pueden explicarse como un desajuste dentro de su contexto familiar, escolar o social, pero si éste permanece en el tiempo, los niños que lo presentan pueden ser señalados como problemáticos con la consiguiente etiqueta que, además, suele ir acompañada de otros problemas que dificultarán las posibilidades de adaptación y normalización de su desarrollo.

Los problemas de conducta en niños son una de las quejas más frecuentes por parte de padres y profesores. Dificultades para acatar las normas, comportamientos agresivos, desafiantes, explosiones de ira y rabietas son sólo algunas de las manifestaciones de un conjunto de problemas que pueden encontrarse en niños y jóvenes de muy diferentes edades.

En muchos casos, son problemas transitorios que pueden ser superados con facilidad, pero en otros casos, adquieren dimensiones más severas por su frecuencia e intensidad generando como consecuencia, un deterioro en las relaciones familiares y sociales. Pueden aparecer entonces dificultades serias de adaptación en el ámbito escolar y es frecuente que padres y educadores busquen apoyo para manejar los comportamientos disruptivos.

Las investigaciones sobre los problemas de conducta muestran, que, una compleja secuencia de desajustes se va generando desde la niñez, dando lugar a múltiples problemas de conducta y de salud. De ello, se derivan algunas conclusiones de alta relevancia para la intervención:

1. La necesidad de detectar tempranamente a los niños de alto riesgo para el desarrollo de problemas severos de conducta.

2. La necesidad de intervenir tempranamente, antes de que la acumulación de problemas convierta a los programas en iniciativas demasiado tardías.

Los problemas de conducta de inicio temprano deben ser objeto de intervención no sólo por el malestar que generan en un momento dado del tiempo, sino también por el riesgo de desajustes futuros.

TENER EN CUENTA QUE….

La intervención a edades tempranas, por otra parte, es compatible con la investigación neurocientífica, que apoya la importancia de los programas de desarrollo de las funciones cognitivas de autorregulación y autocontrol, cuando los sistemas neurales correspondientes tienen aún una alta plasticidad y responden a los inputs del ambiente.

LA PSICOTERAPIA AYUDA

En muchas ocasiones se piensa que los problemas de comportamiento de los niños son hereditarios y por tanto difíciles de modificar. Expresiones como “este niño es un tonto”, “es malo por naturaleza”, “este niño no entiende ni entenderá”, están implícitas en esta creencia y en demasiadas ocasiones, se recurre al tratamiento farmacológico como medio para paliar estos trastornos.

Aunque no se puede descartar la influencia de factores hereditarios, que hacen a un niño más vulnerable y el tratamiento farmacológico parece indicado, como terapia combinada en la intervención en el TDAH, ningún fármaco puede reducir las influencias ambientales adversas o un entorno familiar disfuncional, por lo que es necesario otro tipo de intervenciones complementarias.

Los problemas de conducta son siempre fruto de interacciones complejas entre el niño y un entorno que siempre puede ser susceptible de modificación.

A través de una psicoterapia de apoyo al niño o el adolescente, así como un trabajo paralelo con la familia y la escuela muchos problemas de conducta pueden tratarse y obtener resultados satisfactorios y como se mencionó líneas arriba, lo más importante es detectar a tiempo estos signos de malestar y así evitar problemas mayores en el futuro.

                                                                                                                                   Daniela Papetti

                                                                                                                                   Psicóloga en Reus, Tarragona
Telf.686 67 24 62

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