El trastorno de ansiedad por separación en los niños

Daniela Papetti – Psicóloga – Psicoterapeuta infantil y adolescente.
Reus Tarragona – Telf. 686 672 462


A diferencia de las preocupaciones ocasionales leves que los niños pueden experimentar cuando están lejos de sus padres, el trastorno de ansiedad por separación, puede afectar en gran medida la vida de una persona, lo que limita su capacidad de participar en las actividades cotidianas.

Los niños con este trastorno se vuelven extremadamente preocupados y agitados, cada vez que se separan de su principal punto de referencia, ya sea el padre o la madre, un familiar o una niñera.

A diferencia de los niños tímidos, los que tienen un trastorno de ansiedad por separación, pueden experimentar un fuerte nivel de ansiedad y de agitación tan sólo anticipando mentalmente la idea de alejarse de la casa o separarse del cuidador principal.

Muchas veces, el trastorno se desarrolla después de un acontecimiento estresante como el fallecimiento de uno de los padres, de un animal doméstico, después de la enfermedad de un familiar, después de una hospitalización del niño, después del cambio de escuela, de domicilio o como consecuencia de divorcio de los padres.

I.- Los síntomas físicos, cognitivos y conductuales en el trastorno de ansiedad por separación.

Síntomas físicos: Dolor de estómago, mareos, palpitaciones, falta de aire y sudoración son algunos de los síntomas de ansiedad que el niño podría experimentar. La manifestación del trastorno tiende a variar con la edad, entre los adolescentes, los síntomas más comunes son tales como dolores de cabeza, palpitaciones, sensación de falta de aire y en algunos casos ataques de pánico.

Síntomas cognitivos (pensamientos): A los niños muy pequeños se les dificulta identificar los pensamientos y miedos específicos. Estos niños reaccionan diciendo que no quieren llevar a cabo una actividad o lo manifiestan diciendo que no quieren ir por ningún motivo a la escuela.
Sin embargo, los niños de mayor edad o los adolescentes son capaces de describir sus preocupaciones, emociones o sentimientos respecto a que algo «malo» podría pasar a ellos o a sus padres.

Las preocupaciones más comunes:
«Y si algo malo le pasa a mamá o papá?».
«Y si me pierdo?».
«Y si mi abuela no viniera a recogerme a la escuela?».
«Y si me secuestraran?».
«Y si me sintiera mal y mi madre no estuviera allí para ayudarme?».

Síntomas conductuales en los niños pequeños: algunos síntomas son el llanto incontrolado, los niños se aferran a los padres, tienen ataques de ira cuando se produce la separación. Dificultad para dormirse solos, pesadillas frecuentes de separación o de muerte de sus seres queridos.

A su vez pueden decir cosas como:
“No me dejen solo”.
«Mamá a dónde vas?».
“Mami no quiero que te vayas.»

También pueden negarse a dormir solos en la habitación, permanecer en la escuela o participar en actividades de la escuela sin una persona de su confianza a su lado o quedarse en casa con la niñera.

II.- El trastorno de ansiedad por separación en la escuela: cómo se manifiesta?

La dificultad que manifiesta el niño ante la idea de separación de la madre o del padre puede provocar un fuerte impacto en el contexto escolar y en la socialización del niño.

A continuación se enumeran algunas formas en que el trastorno de ansiedad por separación se manifiesta en el aula.


• llantos
• Rechazo de ir a la escuela
• Evita realizar actividades con sus compañeros
• Baja autoestima en lo social y en lo académico
• Dificultad para concentrarse
• bajo rendimiento académico
• Lentitud en la ejecución de tareas
• Preguntas frecuentes y fuerte necesidad de ser tranquilizado


III.- Consejos útiles a los padres para manejar la ansiedad por separación del niño

Expliquen al niño lo que es la ansiedad. Dar un nombre a todo los que sienten, los tranquiliza. Le decimos a nuestro hijo que la ansiedad es un mecanismo normal usado por el cuerpo para indicar peligro. No es peligroso a pesar de ser algo demasiado «fastidioso” y tiene una duración limitada en el tiempo.

Este sistema es tan eficiente que se activa incluso cuando no existe un peligro real, por lo que termina dándonos una falsa alarma. No debe ser necesariamente presente algo para que se active, es suficiente sólo un pensamiento! Cuando nuestra mente sigue produciendo pensamientos, haciéndonos creer constantemente, que estamos en peligro, el sistema de alarma se activa en muchas situaciones hasta que se convierten en un problema.

Escuchen y traten de entender sus sentimientos. Trata de ser empático(a) con los sentimientos de tu hijo. Trate de entender las emociones y los comportamientos de su hijo(a) y póngase en su lugar como si usted viviera en constante temor de que algo terrible podría ocurrir a alguien de su familia.

Hablen con el niño sobre el problema. No menospreciar el problema con frases como «no pensar en ello,» porque el niño se quedaría decepcionado de averiguar de no ser capaz de hacerlo.

Hagan un plan del día. El niño ansioso necesita aumentar su sensación de seguridad. Explicar de antemano cuáles serán los programas de día. Recuerde que debe advertirle si los horarios podrían cambiar.

Permanezcan tranquilos en el momento de la separación. Los niños perciben las emociones de sus padres y las utilizan para evaluar los riesgos de las situaciones. No perder la calma les ayudará a hacer lo mismo.

Favorecer la participación del niño en las actividades. Anime a su hijo a participar en juegos, deportes y hacer nuevos amigos.

 

Daniela Papetti
Psicoterapeuta de Interapia
Telf. 686 672 462

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